Es un elemento que se encarga de aumentar la tensión para poder permitir la ignición del combustible con la chispa eléctrica en las bujías. Se trata de una pieza fundamental en el funcionamiento de los vehículos. Cuando la bobina de encendido no funciona adecuadamente, no envía la cantidad suficiente de voltaje a las bujías, lo que lleva a una combustión incompleta. Esto deja combustible sin usar, que luego sale por el tubo de escape.